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Ensalada de gallina (pollo) de mi mamá

En onda con las comidas navideñas de estas fechas, hoy les compartimos una receta de ensalada de gallina -bueno, de pollo, porque nos dió fastidio pelear con la gallina; al fin y al cabo, no somos cocineros, y estamos en pleno siglo XXI-.

Noten que, al ser una ensalada, pueden jugar con las proporciones de cada ingrediente sin que el resultado pierda calidad: si desean echarle un poco más de pollo y un poco menos de papas, por ejemplo, no hay ningún problema: para gustos se hicieron los colores.

Ingredientes


  • Pollo (1 kg)
  • Papas (2 1/2 kgs)
  • Zanahoria (1 1/2 kg)
  • Manzanas rojas (3 unidades)
  • Cebollin (4 ramitas)
  • Cebolla (2 unidades grandes)
  • Pimentones asados (2 unidades, que estén rojos, y la piel lisa y sin detalles)
  • Aceitunas (400 gramos)
  • Guisantes (1 ó 2 latas de 440 gr.)

Para el aderezo (de vinagreta y mayonesa):
  • Aceite (media taza aproximada: queda pendiente la medida exacta)
  • Sal (1 ó 2 cucharadas)
  • Vinagre de vino o blanco (aproximadamente una taza: queda pendiente la medida exacta)
  • Azucar (1 cucharada)
  • Mostaza (2 cucharadas)
  • Mayonesa (1 frasco regular, 445 gr. Recomendamos usar Kraft)

Pasos


  1. Cepillar bien las papas, o pelarlas (como les guste más), y picar en cubitos chiquitos (como de 1 cm de lado).
  2. Cepillar bien las zanahorias, o pelarlas, y quitarles la punta y la colita; picarlas en cubitos chiquitos (como de 1 cm de lado).
  3. Trocear el pollo (o sea, picarlo en trozos medianos), y ponerlo a cocinar en una olla, con suficiente agua para cubrirlo bien. Agregarle al agua sal y los condimentos de su preferencia (en nuestro caso, sal, cubitos de sabor caldo de pollo, y adobo preparado sabor a ajo y perejil, ¡quedó ma' bueno!).
  4. Cuando el pollo esté listo (lo sabrás porque se verá listo, como si se pusiera pálido, en vez de crudo), se saca de la olla, y en el mismo agua aún hirviendo se meten las papas ya picadas, y se le agrega algo más de sal.  Si hace falta, agregar más agua para cubrirlas.  Cocinar con la tapa de la olla puesta para que se hagan más rápido.  Las papas se cocinan ya picadas para que se cocinen por igual, y evitar que las secciones del centro queden menos hechas que las de afuera.  Se deben sacar un poco antes de que se pongan blandas.
  5. Al sacar las papas, se repite el mismo proceso con las zanahorias.  Se sacan cuando estén listas, poco antes de que se pongan del todo blandas.  Tanto las zanahorias como las papas se dejan enfriar el tiempo que sea necesario (se pueden dejar enfriar en la nevera o hasta de un día para otro, si se desea).
  6. En un recipiente lo suficientemente grande, se van poniendo las papas, las zanahorias, y el pollo desmenuzado (cuando el pollo esté frío, con tus manos lo desmenuzas, o suficiente comopara que no queden trozos grandes, pero no demasiado para que aún se sienta al comerlo).
  7. Pelar las manzanas y retirarles el corazón, picarlas las manzanas en cubitos chiquitos, y se mezclan junto a las papas y las zanahorias.  
  8. Se le echa de inmediato el aderezo o al menos el vinagre (si aún no tienes listo el aderezo: ver la siguiente sección para la receta), para que las manzanas no se oxiden (no se pongan oscuras).  
  9. Luego se le agregan los demás ingredientes, previamente picaditos, revolviendo muy suavemente.
  10. Agreguen los guisantes de último, pues son los más delicados.
  11. Puedes reservar una parte de las aceitunas en rodajas y del pimentón en tiras, para decorar :)

Pasos para el aderezo 

 

  1. Se mezclan el aceite, la sal, el vinagre, el azúcar, y la mostaza para hacer la vinagreta y se incorporan con movimientos envolventes a la mezcla, y luego se incorpora la mayonesa. Simple, ¿no?

Para el pimentón asado


Puedes usar el que ya viene listo en lata, pero da más sabor si lo haces en casa. Es muy fácil:
  1. Directo sobre una hornilla (es independiente si es a gas o eléctrica), colocas el pimentón, a fuego medio-alto, y vas dejando que la concha se queme (sí, que se chamusque y se ponga negra). Le vas dando vueltas ayudándote con una pinza de cocina para que se vaya cocinando uniformemente.
  2. Cuando el pimentón esté todo negro y empiece a despertar aroma, colocalo en un recipiente con agua, o directo bajo el chorro, y con suavidad, usando tus manos, le vas desprendiendo la concha. El uso del agua es para que no te quemes en el proceso, pues el pimentón debe estar caliente para hacer esto con facilidad, y para dejar así el pimentón bien limpio.
  3. Una vez completamente limpio, lo abres con cuidado, reserva el jugo interno (puedes agregarlo al aderezo de esta ensalada o usarlo donde prefieras), retira la cabeza y las semillas y córtalo en tiras o cuadritos.
  4. Si te sobra, puedes reservarlo en la nevera en un poco de aceite, para usarlo como condimento en ensaladas o donde se te ocurra :)
Ojo, al seleccionar el pimentón, la piel debe estar totalmente lisa, sin detalles... si tiene algún golpe o la piel raspada, mientras lo estás cocinando, se te puede salir el jugo por allí y es un desastre, además de que no se llega a cocinar bien.


Notas


  • El agua donde se preparó el pollo, las papas y las zanahorias se puede guardar en una olla aparte, y usarse para preparar una sopa muy sabrosa, con solo agregarle unos fideos.
  • A pesar de que no tenemos acciones en la empresa, recomendamos usar en lo posible productos Del Monte, pues son los mejores a nuestro parecer. Y una alternativa muy buena que conseguimos este dciembre son los guisantes Mónaco, también pueden confiar en los productos de esta marca :)
  • Mi abuela, como buena dueña y cocinera de un restaurante, y capaz de lograr que un mismo sabor fuera agradable para 40 personas, me decía que una buena receta no lleva cubito, sino que se hace un sofrito con pimentón, ají dulce, cebolla, ajo, aliño, etc., y es a ese sofrito al que se le agrega al agua para el cocimiento del pollo.  Nosotros usamos cubito por cuestiones de practicidad y tiempo de ser NO cocineros, pero igual les dejo el dato :)
  • Hay quien le pone también huevo cocido, en especial para decorar, o no hace la vinagreta sino que le pone la pura mayonesa, o no le coloca manzana, o le pone un poco de alcaparras bien trituradas... cuestión de gustos.  La versión que les colocamos aquí es la de mi mamá y mía :)

Tartaleta de cebolla


Nos movimos a El NO Cocinero.com
Puedes encontrar esta receta actualizada aquí.

 
Con motivo de la celebración del Día de las Madres (por cierto, felicidades en su día a todas las madres que estén  leyendo esto!) decidimos preparar algunos postrecitos en la casa (aún no sabíamos si comeríamos en casa o si saldríamos de paseo, por lo que unos postres parecían la mejor opción).

A petición del público, repetimos la aclamada torta de queso, y aprovechamos para probar un par de nuevas recetas.  La primera de ellas, una curiosa tartaleta de cebolla, cuya receta basamos en la que aparece en el libro "Abre bocas", de Kristina Wetter.  Buen provecho!

Ingredientes


  • 200 gr de mantequilla con sal.
  • 2 y 2/3 tazas de harina todo uso.
  • 1 cucharada de harina todo uso.
  • 6 o 7 cucharadas de agua helada.
  • 6 u 8 cebollas, dependiendo del tamaño.  Les debo el peso para que calculen mejor.
  • 2 cucharadas de aceite de maíz.
  • Sal y pimienta.
  • 1/4 cucharadita de nuez moscada.
  • 2 cucharadas de queso rallado (un poco más, si se desea agregarle queso por arriba para que gratine), normalmente Parmesano o Pecorino.
  • 3 huevos.
  • 1/3 taza de crema para batir refrigerada.
  • 1/3 taza de leche.

Pasos


  1. Precalentar el horno a 190 °C: Esto puede variar según el horno, así que quizás tendrás que experimentar un poco.  Lo mejor es que prendas el horno, y luego pases al paso 2.
  2. Preparar la base de la torta (I): Corta en trocitos la mantequilla, la cual deberá estar muy fría. Colócala en un recipiente y agrega la harina y una pizca de sal.  Con un tenedor, mezcla ambos ingredientes hasta que la masa resultante quede bien sueltecita.  Añade una cucharada de agua fría y sigue trabajando con el tenedor. Incorpora una a una las demás cucharadas de agua, hasta que se forme una masa homogénea.
  3. Preparar la base de la torta (II):  Cuando esté lista, cubre el molde de tartaletas. Abre agujeritos en la masa, pinchando con el tenedor.  Hornea durante unos diez o quince minutos (puede tardar notablemente más, dependiendo del horno), o hasta que esté ligeramente dorada.  Déjala enfriar mientras preparas el relleno.
  4. Preparar las cebollas (I): Lava y pela las cebollas, quitándole las capas externas que estén secas (normalmente son un par de capas que la protegen).  Coloca en una olla o en una sartén con tapa las cebollas cortadas en pedacitos lo más pequeños posible y sofríelas en el aceite de maíz.  Cocínalas, a fuego muy bajo y sin tapar del todo, durante unos 40 minutos o hasta que estén ligeramente doradas (comenzarán a soltar líquido, así que parecerá que no se están friendo, pero créenos: se dorarán).  Revuelve con una cuchara de madera de vez en cuando.
  5. Preparar las cebollas (II):  Cuando las cebollas estén listas, agrega una o dos cucharadas de sal, la pimienta, la nuez moscada (una pizca de cada una), la cucharada de harina y dos cucharadas de queso rallado.  Revuelve y deja cocinar durante cinco minutos más.  Retira del fuego.
  6. Preparar el relleno: En un recipiente, coloca los huevos, la crema y la leche.  Bátelos con un tenedor hasta que estén bien integrados.  Transfiere esta mezcla a la olla donde están las cebollas, mezcla bien y viértela dentro de la base de la tartaleta ya horneada.  Si lo deseas, espolvorea por arriba un poco del queso rallado para que gratine (se ve mejor, y sabe mejor también).
  7. Pasos finales: Hornea durante 30 minutos o hasta que esté ligeramente dorada (una vez más, el tiempo depende del horno).  Deja enfriar un poco y sirve a temperatura ambiente o ligeramente caliente.

Notas


  • Las medidas que doy dan para unas 12 porciones, dependiendo del tamaño de las mismas.
  • En el libro aparece el siguiente comentario sobre las cebollas: Originaria de Asia Central, la cebolla es uno de los condimentos más apreciados en el mundo; tanto, que ha sido cultivada durante más de cinco mil años. Los egipcios la ofrecieron a sus dioses y la depositaron en las tumbas de los faraones como alimento para el más allá. También representó el salario de los esclavos que construyeron las pirámides. Para los galos, la cebolla era una útil herramienta para predecir el clima: muchas capas anunciaban un invierno frío y difícil.  Curioso, no? :D
  • Una vez se nos acabó la pimienta, y en su lugar le colocamos una pizca de orégano bien molidito, y no quedó mal.
  • Gabriela Delgado nos escribe por G+ y nos da una idea para una variación del relleno: ajoporro, champiñones y maíz.  Gracias, Gaby!  Quedamos pendientes de probarlo!